Más allá de la Ciencia Ficción, La Fantasía y el Terror...
con ustedes...
Películas para adolescentes hay en cantidades astronómicas, y más en los últimos años. Siempre en las carteleras de cine se puede ver una que otra película, protagonizada por adolescentes que experimentan aventuras que van un poco más allá de la realidad. Adolescentes que se vengan de los más populares, chicas que se mudan desde África a la gran ciudad, chicas que se disfrazan de chicos y se enamoran de su mejor amigo o chicos que terminan perdiendo la virginidad con un "pie". Algunas memorables, como la chica que termina yendo al baile de graduación para que un nerd le de el más romántico beso o la de unos chicos que terminan castigados un sábado en la biblioteca. La variedad es tal que es imposible no haber visto al menos una. Estas películas nos pueden cambiar, y más si las vemos justo en la edad apropiada. Nos hacen reír, pensar y a veces se quedan como un tesoro con nosotros. Claro, para encontrar tesoros hay que escarbar entre un sin fin de títulos. Hay algunas, como The Breakfast Club, que gozan de popularidad, con fanáticos y odiadores a la par. Despiertan en algunos una necesidad muy íntima, algo que sólo se siente en plena adolescencia cuando nos preguntamos qué somos y qué llegaremos a ser. Para otros esta película es un compendio de estereotipos y nada más. Pero... ¿quién sabe? Quizás ha tenido importancia precisamente porque los estereotipos existen, nos encerramos en ellos sin darnos cuenta. Y cuando vemos a una chica muy popular saliendo con el más nerd nada agraciado, tendemos a preguntarnos por qué, dejándonos llevar por los estereotipos.
Siempre se busca romper las reglas. La adolescencia, por excelencia, es la etapa en la que los jóvenes quieren ser diferentes a lo establecido, violar las normas, romper esquemas. Pero cuando se trata de estereotipos sociales, parece que ni ese fuego juvenil logra romper paradigmas. Los populares luchan por estar con los suyos y ser más populares, los nerds se unen en clubes de física o matemáticas para mejorar sus calificaciones, buscando socializar. Los extraños se aislan, se encierran y miran al mundo objetivamente, sin decirle a nadie qué les pasa por la mente., y mientras más extraños les parezcan al mundo, mejor para ellos Los deportistas, ¿no son ellos los que salen con las populares?
Es una ley establecida, sin que nadie, ni siquiera los rebeldes adolescentes, se interesen por doblegarla. Cuando logran romperla es porque necesitan ser más populares, más inteligentes, más extraños o ganar en alguna competencia. La regla se viola sólo para reforzarla. Es así. Y en The Breakfast Club nos damos el gusto de ver estereotipos tratando de romper esa regla, tratando de ir contra la corriente, aunque sea por unas horas.
Es allí donde recide la magia de esta película. Estereotipos hablando de cómo no ser estereotipos y cómo no perder lo que les hace saber lo que son. Cómo crecer y llegar a ser adultos sin cometer el error de convertirse en sus padres. El círculo vicioso los atrapa a todos y, sabiéndose arriados por esa norma, estos chicos buscan olvidarse un poco de toda ley.
¿Qué puedo decir ahora después de tantos años cuando, de repente, vuelvo a ver esta película? Es una de esas películas que dejan un buen sabor de boca después de ver los créditos. El espectador le da vida a los personajes, recuerda sus diálogos, quiere aportar su propia idea. Esta película te deja pensando en tu propia vida, tu propio estereotipo, con una media sonrisa en el rostro. Recuerdo que los personajes parecían típicos, pero ¡menos mal! Eran esos personajes típicos los primeros en mostrarnos las superficialidades de las etiquetas sociales. Está el rudo criminal, la princesa, el deportista, el nerd y la rara. Todos encerrados un sábado en la biblioteca de la escuela como castigo. La adicción a la historia comienza cuando estos personajes, tan diferentes, comienzan a socializar y a conocerse.
El criminal se descubre como un adolescente maltratado por sus padres. El nerd, como un estudiante de excelentes calificaciones que no soporta desaprobar una materia. La princesa es una chica más corruptible de lo que parece y que secretamente soporta su estatus en su virginidad. La loca es una chica poco común, que trata de expresarse mediante excentricidades y el deportista se revela como un chico que debe ganar todas las competencias para obtener una recompensa de sus padres.
Estos chicos Hablan (con mayúscula). Allí está la magia de la película. Estos estereotipos hablan entre ellos, de las normas establecidas, de cómo se ven uno al otro. En especial hablan de su lugar dentro de otro gran estereotipo: la sociedad en la escuela. La popularidad vs. la impopularidad son expuestos como lo único que importa en la escuela, sea esta ganada por la belleza, las excentricidades, la criminalidad o la inteligencia.
Me encanta esta película. Me trae a la mente excelentes recuerdos y me deja unas profundas, alocadas, irreverentes y incontenibles ganas de Hablar (con mayúscula). De conocer y dejarse conocer. Hablando. Tan simple como eso. Y de romper y burlarse de las normas sociales, al menos por un sábado. ¡Que el criminal salga con la princesa y que el deportista sea novio de la extravagante! ¡Que el nerd piense en algo más que en las calificaciones! ¡Que lo que somos no sea divulgado a nadie más que a los verdaderos amigos!

Les dejo aquí imágenes de esta película. Si a ti te dejó otro sabor de boca diferente, seguro que sabes lo profunda que es esta película relajada de chicos bailando y corriendo por una escuela solitaria.
- Brian Johnson (Anthony Michael Hall) es el chico nerd, inteligente, enfocado en sus calificaciones. Para él perder una materia era motivo suficiente para pensar en el suicidio.
Andrew: What do you need a fake I.D. for?
Brian: So I can vote.
Mamá de Brian: Now is this the first time or the last time you do this to me?
Brian: Last.
Mamá: Now get in there and use the time to your advantage.
Brian: Mom, we're not supposed to study, we just have to sit there and do nothing.
Mamá de Brian: Well mister, you figure out a way to study.
Hermana de Brian: ¡Yeah!
- Claire Standish (Molly Ringwald) es la chica popular, la princesa, acostumbrada a ser el foco de atención y a andar con los más populares. Es la chica equilibrada y superficial que se descubre a sí misma en ese sábado en la biblioteca.
Claire Standish: Do you know how popular I am? I am so popular. Everybody loves me so much at this school.
Bender: Poor baby.
Allison Reynolds: I'll do anything sexual. I don't need a million dollars to do it either.
Claire Standish: You're lying.
Allison Reynolds: I already have. I've done just about everything there is except a few things that are illegal. I'm a nymphomaniac.
Claire Standish: Lie.
Brian Johnson: Are your parents aware of this?
Allison Reynolds: The only person I told was my shrink.
Andrew Clark: And what did he do when you told him?
Allison Reynolds: He nailed me.
Claire Standish: Very nice.
Allison Reynolds: I don't think that from a legal standpoint what he did can be construed as rape, since I paid him.
Claire Standish: He's an adult.
Allison Reynolds: Yeah, he's married too.
Claire Standish: Do you have any idea how completely gross that is?
Allison Reynolds: Well, the first few times...
Claire Standish: The first few times? You mean you did it more than once?
Allison Reynolds: Sure.
Claire Standish: Are you crazy?
Brian Johnson: Obviously she's crazy if she's screwing a shrink.
Allison Reynolds: Have you ever done it?
Claire Standish: I don't even have a psychiatrist.
Allison Reynolds: Have you ever done it with a normal person?
Claire Standish: Didn't we already cover this?
John Bender: You never answered the question.
Claire Standish: Look, I'm not going to discuss my private life with total strangers.
Allison Reynolds: It's kind of a double edged sword isn't it?
Claire Standish: A what?
Allison Reynolds: Well, if you say you haven't, you're a prude. If you say you have you're a slut. It's a trap. You want to but you can't, and when you do you wish you didn't, right?
Claire Standish: Wrong.
Allison Reynolds: Or are you a tease?
Andrew Clark: She's a tease.
Claire Standish: I'm sure. Why don't you just forget it.
Andrew Clark: Oh, you're a tease and you know it. All girls are teases.
John Bender: She's only a tease if what she does gets you hot.
Claire Standish: I don't do anything.
Allison Reynolds: That's why you're a tease.
Claire Standish: OK, let me ask you a few questions.
Allison Reynolds: I already told you everything.
Claire Standish: No. Doesn't it bother you to sleep around without being in love. I mean, don't you want any respect?
Allison Reynolds: I don't screw to get respect. That's the difference between you and me.
Claire Standish: It's not the only difference I hope.
John Bender: Face it, you're a tease.
Claire Standish: I'm NOT a tease.
John Bender: Sure you are. Sex is your weapon. You said it yourself. You use it to get respect.
Claire Standish: No, I never said that she twisted my words around.
John Bender: What do you use it for then?
Claire Standish: I don't use it period.
John Bender: Oh, are you medically frigid or is it psychological?
Claire Standish: I didn't mean it that way. You guys are putting words into my mouth.
John Bender: Well, if you'd just answer the question.
Brian Johnson: Why don't you just answer the question?
Andrew Clark: Be honest.
John Bender: No big deal.
Brian Johnson: Yeah answer it.
Andrew Clark: Answer the question, Claire.
John Bender: Talk to us. Every one: C'mon, answer the question. Come on. Answer it.
John Bender: C'mon, it's easy. It's only one question.
Claire Standish: NO I NEVER DID IT.
Allison Reynolds: I never did it either. I'm not a nymphomaniac. I'm a compulsive liar.
- Andrew Clark (Emilio Estevez) es el deportista. Un chico para el que competir y ganar es todo en la vida. Su amor por la competencia es constantemente alimentado por un padre al que debe agradar. Compite sin saber muy bien lo que hace, pero sabe que debe ganar al final.
Andrew: I said, leave her alone.
Bender: You gonna make me?
Andrew: Yeah.
Bender: You and how many of your friends?
Andrew: Just me. Just you and me. Two hits. Me hitting you. You hitting the floor. Anytime you're ready, pal.
- John Bender (Judd Nelson) es el criminal, el chico de los mil problemas, el único que parece pertenecer naturalmente a esos sábados de castigos en la biblioteca. Es un boca floja que no teme insultar a quien sea y se revela a sí mismo como un chico con muchos problemas familiares, incomprendido y rebelde.
Andrew: Why do you have to insult everybody?
John Bender: I'm being honest, asshole. I would expect you to know the difference.
Richard Vernon: You're not fooling anyone, Bender. The next screw that falls out will be you.
Bender: Eat my shorts.
Richard Vernon: What was that?
Bender: Eat... My... Shorts.
Richard Vernon: You just bought yourself another Saturday.
Bender: Ooh, I'm crushed.
Richard Vernon: You just bought one more.
Bender: Well I'm free the Saturday after that. Beyond that, I'm going to have to check my calendar.
Richard Vernon: Good, cause it's going to be filled. We'll keep going. You want another one? Just say the word say it. Instead of going to prison you'll come here. Are you through?
Bender: No.
- Allison Reynolds (Ally Sheedy) es la chica rara que experimenta constantemente. Mi personaje favorito sin duda alguna. Es el único personaje que no aparenta ser lo que realmente es. Es inteligente pero extraña, retraída pero expresiva. Es la sorpresa de la película y la que, sin notarse demasiado, logra abrir las personalidades de los demás chicos.

- Richard Vernon: El Director. La autoridad. El profesor que ve a los alumnos como los futuros enemigos. Es éste el personaje que le da pofundidad a la película. Él es la mirada del adulto. En el trasfondo, su aporte es la clave del éxito de esta película. ¿Quieres ser adulto? ¿Parecerte a tus padres? ¿Ser un Richard Vernon? La adultez es inevitable, pero estos chicos vieron en un día cuál era la diferencia entre ser ellos mismos y ser un adulto prototipo.
Principal Richard Vernon: The next time I have to come in here I'm crackin' skulls.
